
Si ves que no estoy cuando vuelvas,
búscame entre las vegas fértiles de sueños
o en las mareas que adornan los océanos
donde al alba seguro me encuentras.
Quizá me halles perdida en aquel prado,
que de tan verde ahuyentó al camino
antes de señalarme los pasos precisos
para lograrte virando sin rumbo fijo.
Puede que tropieces conmigo a tientas,
mientras dibujo corazones en cortezas
de árboles marchitos, que a sabiendas
me dejan herirlos para sanar mi tristeza.
Pero no me busques cerca de la tierra,
ni entre las piedras ocultas en la arena
de aquella playa desnuda, extraña y vací
...
(... pincha y lee, que no acabé)